En la época universitaria, conversaba con mi excelente amigo y hermano Mario sobre Platón y su obra "El Banquete", no sé si ya he escrito antes sobre esto, o me estoy poniendo viejo y aburrido que repito el tema, pero hoy, necesito escribirlo por que sí.
Platón describe en el banquete que hay tres tipos de amor, luego esta filosofía es adoptada por los psicólogos pues es veraz, cierta, aplicable y nos explica con gran exactitud el sentir. Segun Platón hay tres tipos de amor que desarollamos en nuestro ser, la filia, el eros y el agapé.
La Filia, es ese sentimiento que tenemos a nuestros familiares y quizá amigos mas cercanos, esa compaginidad que tenemos con los "nuestros", amor familiar. Aqui podria estar muy bien el amor de un padre a un hijo
El Eros, es ese amor que explota nuestros sentidos, ese amor de deseo, de pasión, que hace que la química de los cuerpos se altere con cierta persona (o personas no se, depende del punto de vista del lector)
Y el Agapé, siendo esta la MAXIMA expresion de amor, de entrega, mucho mas alla de la química, es una expresión sin igual, ese que se desarrolla poco a poco, a lo largo del tiempo, donde se puede confiar hasta la vida de ser así sabiendo que la persona no faltará. José Narosky dice: "Amar a alguien, es darle el poder a una persona para que te destruya, y aun así confiar que no lo hará, eso es Agapé.
Ahora, todo esto viene con la confusión que puede haber con el amor hacia los hijos y hacia la pareja, cual es mas fuerte, "cual es mejor", para mi (asi como muchos otros) son amores incomparables, pertenecen a Planos distintos, no estan en el mismo dominio si lo vemos matemáticamente.
Una muy buena amiga me dice: "amo a mi hijo, el es el hombre de mi vida", a mi parecer (quizá esté "fuera de pote" pero es mi parecer) eso es totalmente errado, ese hijo debe ser el Producto del amor con ese hombre de su vida... de la primera forma estaría desplazando o vaciando el tanque de amor de la pareja (termino sacado de "los 5 lenguajes del amor"), cambiando un amor que debe tener manteminiento por ese amor que se automantiene o todo lo aguanta. Debe ser el amor de la pareja que decida convertirse en un trio, cuarteto, quinteto, cuantos hijos vaya usted a tener, pero no es tengo un hijo, ahora tengo una nueva pareja, un nuevo trio, un nuevo cuarteto, a la larga, el hijo se irá.
Amar no es un sentimiento, es un verbo, una accion que da pié al sentimiento, si no se practica el amar, no se desarrollará el amor (esto lo explican bien el los 7 habitos de las personas altamente efectivas)
vengo mas tarde, para editar y acomodar, por ahora se publica asi como está.
viernes, noviembre 27, 2009
lunes, abril 06, 2009
Hoy...
Hoy, hoy me acabo de dar cuenta que hace un año, hoy me acorde de esta cancion, hoy, sin recordar dije que me sentia bien, gracias!
Hoy… Hace un ano, las calles frias me han visto pasar...
Las ninas bajan, por la cuesta... de uniforme...
la gente corre, y la lluvia esta empapando el parque.
Pero hoy me has hecho dano, hoy estoy llorando,
los autobuses pasan salpicando y no te veo bajar.
Un olor a ciudad mojada me esta asfixiando y tu no llegaras.
Voy corriendo al parque a ver si estas…
Hoy no se ve a nadie en la oscuridad…
Solo aquel macarra... que lo ves de lejos...
te das media vuelta y seran… mas de las 9...
estaras en casa y te llamare...
Tu… No estas en casa, Dios sabe que mentira contaras.
Tus amigas, focas, se rien cuando me ven pasar,
Doy otra calada a mi cigarro y
me voy quedando solo... en aquel bar.
Pero hoy… Tampoco llegaras, se que nunca mas volveras.
He sido un gilipollas, por querer hacerte tan feliz,
pero ahora se que tengo que matar a la serpiente que hay en ti.
Ya no volveras a verme jamas…
Las huellas en el parque se borraran…
Ya puedes cerrar los ojos, ya puedes besar a otros,
no hace falta que te escondas porque hoy,
hace un ano y ya no, no, no te llamare.
Llamare, no te llamare, llamare.
Hoy hace un ano
Hoy… Hace un ano, las calles frias me han visto pasar...
Las ninas bajan, por la cuesta... de uniforme...
la gente corre, y la lluvia esta empapando el parque.
Pero hoy me has hecho dano, hoy estoy llorando,
los autobuses pasan salpicando y no te veo bajar.
Un olor a ciudad mojada me esta asfixiando y tu no llegaras.
Voy corriendo al parque a ver si estas…
Hoy no se ve a nadie en la oscuridad…
Solo aquel macarra... que lo ves de lejos...
te das media vuelta y seran… mas de las 9...
estaras en casa y te llamare...
Tu… No estas en casa, Dios sabe que mentira contaras.
Tus amigas, focas, se rien cuando me ven pasar,
Doy otra calada a mi cigarro y
me voy quedando solo... en aquel bar.
Pero hoy… Tampoco llegaras, se que nunca mas volveras.
He sido un gilipollas, por querer hacerte tan feliz,
pero ahora se que tengo que matar a la serpiente que hay en ti.
Ya no volveras a verme jamas…
Las huellas en el parque se borraran…
Ya puedes cerrar los ojos, ya puedes besar a otros,
no hace falta que te escondas porque hoy,
hace un ano y ya no, no, no te llamare.
Llamare, no te llamare, llamare.
Hoy hace un ano
miércoles, marzo 25, 2009
Lo que hacen las intolerancias tontas
Esto lo vi donde Sofía, y lo comparto con ustedes, trata de esas relaciones que terminan por malos entendidos, por orgullos y demas razones aparentes
dejaré el trackback
Ci vediamo
http://www.eltiempo.com/blogs/cgi-bin/mt-tb.cgi/4945
___________________________________________________
Por sofia.acalantide el 8 de Agosto 2008 9:28 PM
“Si tú no te das cuenta de lo que vale
El mundo es una tontería
Si vas dejando que se escape
Lo que más querías”
(Canción: “Echo de menos”. De Kiko Veneno)
He escuchado muchas variantes de la misma historia:
Pepito y Pepita se aman, son el uno para la otra y viceversa, la pasan muy bien, proyectan la vida junt@s, quieren compartir casa, carro y beca, tener descendencia, caminar de la mano por un parque en la vejez… Pero pasa algo, que los hace disgustar (un asunto externo: la incómoda aparición de un o una ex, un problema en el trabajo, una diferencia en un tema político, etc., o una tontería: no se dio cuenta que me pinté el pelo, no se acordó del cumpleaños de mi mamá, manchó el cojín del carro, etc.). El lío no es el fin del mundo, tiene solución, pero Pepito está indispuesto y le dice algo feo a Pepita. Entonces Pepita se molesta y ya no le deja el mensajito que solía dejar cada mañana. Pepito, a su vez, se molesta también e incumple una cita. Ella se siente ofendida y cancela el paseo del fin de semana. Él responde a ese gesto pasando la navidad con sus amigos. Para cuando intentan conversarlo, cada un@ ha acumulado una gran lista de reclamos y terminan más furiosos que antes. Dejan de contestarse llamadas. Se evitan en las reuniones sociales. “No podemos seguir así, debemos terminar”. Deciden vender las propiedades que tenían junt@s, y finalmente hasta ponen tierra de por medio en su afán por borrar esa historia de sus vidas.
Y va un@ a ver cuál fue el origen del triste desenlace, y se encuentra con que todo comenzó porque “ella me contestó feo” o “él estuvo muy raro en el cine”. El efecto “bola de nieve”, supongo.
Yo misma recuerdo claramente que una de las discusiones más fuertes por las que atravesó mi matrimonio tuvo origen durante un almuerzo de domingo, cuando él se comió la presa del pollo que yo quería. Finalmente no me separé por eso, ni crean, pero bien hubiera podido pasar, gracias a esas cadenas de malentendidos en las solemos embarcarnos.
Muchas veces ninguno de l@s implicad@s vuelve a pensar en el asunto, pero otras -las más-, cuando el mundo vuelve a girar y han pasado meses o años, un@ de ell@s mira al pasado, con la calma que no tuvo entonces, y se da cuenta del error. ¿Qué nos pasó? Lo lamenta, claro. Se arrepiente. Pero ya no puede hacer nada. Quedó atrás. Esa oportunidad se fue, para siempre.
Una relación de pareja, por intensa que sea, no tiene necesariamente que durar toda la vida -aunque puede suceder-. Y eso no es en sí mismo algo triste, como no es triste vivir sólo porque algún tiene que terminarse. Existen muchas razones de peso que pueden acabar con una relación, y de hecho las acaban. Lo verdaderamente lamentable, es que una historia de amor se termine por una estupidez que l@s amantes no supieron manejar. Que nos gane el orgullo y perdamos en su nombre la capacidad, no sólo de sentir, sino incluso de razonar.
Cuando se revisan esas historias, lo que puede verse es una gran exhibición de egos que nunca dieron su brazo a torcer, y que a fuerza de coleccionar pretendidos agravios, deciden “salvar” la honra y sacrificar con ello la vida feliz que bien hubieran podido tener en compañía de quien amaban. La gente termina separándose incluso con el amor vivo, latente, pero son incapaces de dar el primer paso, de ser l@s primeros en pedir disculpas, de reconocer el error, de retroceder.
Al pensar en esos casos, recuerdo a un tío del que solían mofarse porque en una ocasión alguien llegó a su tienda a comprar un esfero. Dijo que no tenía. El cliente le corrigió: “Si, mire, aquí lo veo en la vitrina”, pero el insistió: “Ah no, es que ese no se lo puedo vender porque me quedo sin mostrario”. ¿Para qué diantres quería un esfero en el mostrarlo si no estaba dispuesto a venderlo?
La misma tontería terminan haciendo estas parejas: cada miembro sostiene su posición hasta el final, ninguno da su brazo a torcer, porque “yo tengo la razón”, “yo soy el ofendido”… y al final, cuando finalmente ganan la batalla, han perdido la guerra. ¿De qué les sirve “salvar el orgullo” si se les va en ello lo que más querían?
¡Valiente gracia!
Sofía
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Por sofia.acalantide el 8 de Agosto 2008 9:28 PM
“Si tú no te das cuenta de lo que vale
El mundo es una tontería
Si vas dejando que se escape
Lo que más querías”
(Canción: “Echo de menos”. De Kiko Veneno)
He escuchado muchas variantes de la misma historia:
Pepito y Pepita se aman, son el uno para la otra y viceversa, la pasan muy bien, proyectan la vida junt@s, quieren compartir casa, carro y beca, tener descendencia, caminar de la mano por un parque en la vejez… Pero pasa algo, que los hace disgustar (un asunto externo: la incómoda aparición de un o una ex, un problema en el trabajo, una diferencia en un tema político, etc., o una tontería: no se dio cuenta que me pinté el pelo, no se acordó del cumpleaños de mi mamá, manchó el cojín del carro, etc.). El lío no es el fin del mundo, tiene solución, pero Pepito está indispuesto y le dice algo feo a Pepita. Entonces Pepita se molesta y ya no le deja el mensajito que solía dejar cada mañana. Pepito, a su vez, se molesta también e incumple una cita. Ella se siente ofendida y cancela el paseo del fin de semana. Él responde a ese gesto pasando la navidad con sus amigos. Para cuando intentan conversarlo, cada un@ ha acumulado una gran lista de reclamos y terminan más furiosos que antes. Dejan de contestarse llamadas. Se evitan en las reuniones sociales. “No podemos seguir así, debemos terminar”. Deciden vender las propiedades que tenían junt@s, y finalmente hasta ponen tierra de por medio en su afán por borrar esa historia de sus vidas.
Y va un@ a ver cuál fue el origen del triste desenlace, y se encuentra con que todo comenzó porque “ella me contestó feo” o “él estuvo muy raro en el cine”. El efecto “bola de nieve”, supongo.
Yo misma recuerdo claramente que una de las discusiones más fuertes por las que atravesó mi matrimonio tuvo origen durante un almuerzo de domingo, cuando él se comió la presa del pollo que yo quería. Finalmente no me separé por eso, ni crean, pero bien hubiera podido pasar, gracias a esas cadenas de malentendidos en las solemos embarcarnos.
Muchas veces ninguno de l@s implicad@s vuelve a pensar en el asunto, pero otras -las más-, cuando el mundo vuelve a girar y han pasado meses o años, un@ de ell@s mira al pasado, con la calma que no tuvo entonces, y se da cuenta del error. ¿Qué nos pasó? Lo lamenta, claro. Se arrepiente. Pero ya no puede hacer nada. Quedó atrás. Esa oportunidad se fue, para siempre.
Una relación de pareja, por intensa que sea, no tiene necesariamente que durar toda la vida -aunque puede suceder-. Y eso no es en sí mismo algo triste, como no es triste vivir sólo porque algún tiene que terminarse. Existen muchas razones de peso que pueden acabar con una relación, y de hecho las acaban. Lo verdaderamente lamentable, es que una historia de amor se termine por una estupidez que l@s amantes no supieron manejar. Que nos gane el orgullo y perdamos en su nombre la capacidad, no sólo de sentir, sino incluso de razonar.
Cuando se revisan esas historias, lo que puede verse es una gran exhibición de egos que nunca dieron su brazo a torcer, y que a fuerza de coleccionar pretendidos agravios, deciden “salvar” la honra y sacrificar con ello la vida feliz que bien hubieran podido tener en compañía de quien amaban. La gente termina separándose incluso con el amor vivo, latente, pero son incapaces de dar el primer paso, de ser l@s primeros en pedir disculpas, de reconocer el error, de retroceder.
Al pensar en esos casos, recuerdo a un tío del que solían mofarse porque en una ocasión alguien llegó a su tienda a comprar un esfero. Dijo que no tenía. El cliente le corrigió: “Si, mire, aquí lo veo en la vitrina”, pero el insistió: “Ah no, es que ese no se lo puedo vender porque me quedo sin mostrario”. ¿Para qué diantres quería un esfero en el mostrarlo si no estaba dispuesto a venderlo?
La misma tontería terminan haciendo estas parejas: cada miembro sostiene su posición hasta el final, ninguno da su brazo a torcer, porque “yo tengo la razón”, “yo soy el ofendido”… y al final, cuando finalmente ganan la batalla, han perdido la guerra. ¿De qué les sirve “salvar el orgullo” si se les va en ello lo que más querían?
¡Valiente gracia!
Sofía
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lunes, febrero 09, 2009
martes, enero 13, 2009
Propiedad Intelectual
Estoy anonadado....
estuve buscando una información en internet de algunas cosas que he venido manejando desde hace como año y medio, y VI con estos ojitos MIS FOTOS con la firma de una pagina web... OK, me robaron las fotos!!! que tal! ahora que lo pienso, me pasa por pendejo y no ponerles una firma o estampa en ella.
Hoy sentí lo que es hace la pirateria.... oye papá me saque un veinte super pirata... como tu pelicula!!!
bueh, nos vemos
estuve buscando una información en internet de algunas cosas que he venido manejando desde hace como año y medio, y VI con estos ojitos MIS FOTOS con la firma de una pagina web... OK, me robaron las fotos!!! que tal! ahora que lo pienso, me pasa por pendejo y no ponerles una firma o estampa en ella.
Hoy sentí lo que es hace la pirateria.... oye papá me saque un veinte super pirata... como tu pelicula!!!
bueh, nos vemos
jueves, diciembre 18, 2008
Madre Solo hay UNA
Ayer.... volví a la casa (en verdad la casa de mi mama) después de un viaje de 3 meses aproximadamente y es increible como las mardres guardan cada detalle, cada aspecto bajo control. Obviamente, como madre conoce de esos gustos que tenemos y me causó mucha impresion encontrar un paquete nuevo del cereal que como, una bolsa del pan que me gusta, el queso y el jamon que me gusta pedir, todo alli, como nuevo esperando por mi... no es que sea egocentrico, pero se que lo hizo de esa manera, que hermoso es ese amor que las madres tienen dentro de si, amor que todo lo puede, que todo lo perdona, que todo lo cuida.
Mamá, aunque se que quizá no llegues a ver esta pagina (bueno si, si te la muestro), quiero dejar por aqui escrito que te quiero muchisimo, y muy agradecido estoy con Dios pues me puso en tu vientre.
Mamá, aunque se que quizá no llegues a ver esta pagina (bueno si, si te la muestro), quiero dejar por aqui escrito que te quiero muchisimo, y muy agradecido estoy con Dios pues me puso en tu vientre.
martes, agosto 19, 2008
De la Honestidad y la Epoca Actual
Ayer fui a Cenar o a tener cierta cales de merienda en Fein Kaffee (y que valga como publicidad), Fein Kaffee, es un café bastante famoso en Maracaibo con corte alemán, sirven muy buenos café y entradas variadas, el ambiente es rustico pero los servicios son suculentos. y tienen la posibilidad de conectarse vía WIFI en caso de que quieran hablar de negocios.
La Razón por la cual fui alla fueron estas en este estricto orden:
1.- Necesitaba comer algo y tomarme un jugo (estaba que me caía del hambre)
2.- Necesitaba de un Baño limpio para quien me acompañaba
El hecho es que al sentarme me despojo de todas mis cosas, y las coloco en la mesa, ordenamos parde jugos y un cachito para compartir, se da la charla, se acuerdan los puntos, comemos, tomamos jugo y nos vamos
Hoy al despertarme e ir al trabajo, noto que no tenia los lentes en el carro, me hacían falta pues era de día y había bastante Sol, mi pensar es: los deje en la oficina cuando llegue de almorzar (siempre los pongo en la mesa). Llego a la oficina y no estaban en la mesa... tons los debí dejar en mi casa (raro, pues siempre bajo lo escencial a la casa), resulta que en casa no estaban.
Hago un resumen del día de ayer, de las veces que conscientemente tenia puesto los lentes oscuros, y noto que el ultimo registro en mi memoria era entrando a Fein Kaffee (consciente pues dije que se ponía el Sol pero seguía con mis lentes).
Obviamente al salir del Cafe no necesitaba los lentes así que no me acorde de ellos, pero lo que me hacia dudar es que esa noche manejando una via larga y oscura pensé "como se vería esto con los lentes, pero no seas gafo, pa que te los vas a poner", Será que los deje en la mesa, sera que no los recogí? bingo esa era la respuesta
Llamo al Cafe y no saben darme respuesta, voy al café y me comentan que de la noche no dejaron ningún objeto y que debía volver en la tarde... llamo en la tarde y no podía hablar con la encargada... tons.. voy al café justo después del trabajo y le explico a la encargada del asunto, se estaba desayunando no sabia nada... :(, el mesonero que me atendió me pregunta si deseaba algo, y le digo que unos lentes que había dejado olvidado ayer.... que suerte o que dicha y gracias a Dios por el gesto honrado del mesonero que los guardo para cuando fuese a buscarlos, hoy, tengo de nuevo mis lentes.
Moraleja, si te quitas los lentes, ponlos sobre tu cabeza
ci vediamo
La Razón por la cual fui alla fueron estas en este estricto orden:
1.- Necesitaba comer algo y tomarme un jugo (estaba que me caía del hambre)
2.- Necesitaba de un Baño limpio para quien me acompañaba
El hecho es que al sentarme me despojo de todas mis cosas, y las coloco en la mesa, ordenamos parde jugos y un cachito para compartir, se da la charla, se acuerdan los puntos, comemos, tomamos jugo y nos vamos
Hoy al despertarme e ir al trabajo, noto que no tenia los lentes en el carro, me hacían falta pues era de día y había bastante Sol, mi pensar es: los deje en la oficina cuando llegue de almorzar (siempre los pongo en la mesa). Llego a la oficina y no estaban en la mesa... tons los debí dejar en mi casa (raro, pues siempre bajo lo escencial a la casa), resulta que en casa no estaban.
Hago un resumen del día de ayer, de las veces que conscientemente tenia puesto los lentes oscuros, y noto que el ultimo registro en mi memoria era entrando a Fein Kaffee (consciente pues dije que se ponía el Sol pero seguía con mis lentes).
Obviamente al salir del Cafe no necesitaba los lentes así que no me acorde de ellos, pero lo que me hacia dudar es que esa noche manejando una via larga y oscura pensé "como se vería esto con los lentes, pero no seas gafo, pa que te los vas a poner", Será que los deje en la mesa, sera que no los recogí? bingo esa era la respuesta
Llamo al Cafe y no saben darme respuesta, voy al café y me comentan que de la noche no dejaron ningún objeto y que debía volver en la tarde... llamo en la tarde y no podía hablar con la encargada... tons.. voy al café justo después del trabajo y le explico a la encargada del asunto, se estaba desayunando no sabia nada... :(, el mesonero que me atendió me pregunta si deseaba algo, y le digo que unos lentes que había dejado olvidado ayer.... que suerte o que dicha y gracias a Dios por el gesto honrado del mesonero que los guardo para cuando fuese a buscarlos, hoy, tengo de nuevo mis lentes.
Moraleja, si te quitas los lentes, ponlos sobre tu cabeza
ci vediamo
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